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La otra cara de la IA en Colombia: del boom a la presión por resultados reales

El error más común en Colombia es tratar la IA como un proyecto aislado de TI y no como una estrategia vinculada a los objetivos de negocio de la empresa.

Maria Amparo Gaitán - Ampix
05 jun 2026
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5 min de lectura
La otra cara de la IA en Colombia: del boom a la presión por resultados reales

Tras un periodo de fascinación y adopción acelerada de asistentes virtuales, automatización y herramientas de Inteligencia Artificial (IA) generativa, el mercado empresarial colombiano ha comenzado a ingresar en una etapa de madurez obligada.

El ecosistema corporativo nacional transita del entusiasmo ciego a una realidad mucho más exigente: la necesidad de justificar el retorno de inversión (ROI) y demostrar impactos concretos en la productividad.

Esta transición regulatoria y de mercado cobra especial relevancia en el contexto nacional, considerando que, bajo el CONPES 4144 de 2025, Colombia destinó un presupuesto estratégico de $479.273 millones de pesos para el desarrollo de capacidades nacionales en IA con proyección al 2030 (equivalente a más de 120 millones de dólares desde la perspectiva de inversión gubernamental).

Sin embargo, el despliegue de estos recursos coexiste con una realidad corporativa heterogénea y, en ocasiones, descoordinada.

Implementación por tendencia vs estrategia de negocio

Expertos de SONDA advierten que la presión competitiva en el mercado avanzó a un ritmo muy superior al de la capacidad operativa e integradora de las organizaciones.

“Muchas compañías están hablando de inteligencia artificial y contando lo que hacen con ella. Sin embargo, son pocas las que realmente están logrando sacarle su máximo potencial”, afirma Patricio Fuentes, Gerente General de SONDA Colombia.

El análisis sectorial revela que la ansiedad por no quedarse atrás frente a la competencia ha empujado a diversos directivos a adquirir herramientas y consultorías de forma reactiva, un fenómeno que Fuentes describe con preocupación: “He sabido de compañías que están desesperadas por aprovechar la IA y comienzan a comprar herramientas o contratar consultorías sin encontrar todavía una estrategia propia para su negocio y su sector. Por eso, el riesgo no está necesariamente en la tecnología, sino en los resultados que puede generar una implementación mal ejecutada dentro de la operación”, destacó.

La brecha tecnológica y los riesgos operativos

Uno de los hallazgos más críticos del panorama actual en Colombia es la creciente brecha entre organizaciones. Por un lado, el sector bancario y grandes corporaciones lideran la vanguardia mediante acuerdos directos con gigantes tecnológicos globales. Por el otro, empresas de tamaño importante aún se encuentran rezagadas en su infraestructura base.

De acuerdo con los analistas, aquellas empresas que no han consolidado la migración a la nube, la actualización de sus plataformas core o la modernización de sus sistemas estándar, difícilmente podrán capturar el valor de la IA.

Lo que funciona y lo que no: lecciones desde la operación

El error más recurrente detectado en el mercado colombiano consiste en abordar la IA como un proyecto exclusivamente del departamento de TI, aislado de los objetivos tácticos de la empresa.

“La inteligencia artificial no debe implementarse simplemente por tendencia o presión competitiva. El verdadero desafío está en identificar dónde puede generar impacto real para el negocio”, señala Jorge Quintero, Director de Digital Factory de SONDA. Quintero enfatiza que “muchas implementaciones fallan porque la IA termina siendo tratada únicamente como un proyecto tecnológico y no como una iniciativa estratégica del negocio”.

Lo que SÍ está funcionando

·        Aceleración de software: uso de IA privada para recortar drásticamente los tiempos de entrega en proyectos complejos de banca y salud.

·        Gestión documental compleja: análisis automatizado de contratos y licitaciones de hasta 200 páginas en 1.5 minutos, reduciendo riesgos legales y el desgaste humano.

·        Habilitación comercial: agentes internos que cruzan el histórico de proyectos para ayudar al equipo de ventas a estructurar ofertas competitivas en tiempo récord.

Lo que NO está funcionando

·        Duplicidad de costos ("Efecto Fotocopia"): implementar IA sin datos limpios genera errores graves, obligando a contratar más humanos para auditar la máquina y duplicando el gasto.

·        Descontrol de tokens y seguridad: dar acceso libre a herramientas públicas sin filtros corporativos provoca facturas imprevistas y fugas de información confidencial.

·        Planes a largo plazo: intentar diseñar estrategias fijas a 5 años es inviable por la velocidad del sector; se requieren planes cortos, iterativos y flexibles.

El factor humano y el futuro próximo: human in the loop

Ante el temor generalizado de la fuerza laboral respecto al desplazamiento tecnológico, la respuesta corporativa unánime apunta hacia la complementariedad y la gobernanza ética de los datos.

“El concepto todavía está muy metido y es el “human in the loop” (el humano en el bucle). El humano no puede desaparecer”, puntualiza Quintero, advirtiendo los riesgos jurídicos y de alucinación que aún presentan los algoritmos, así como los sesgos inherentes a los datos locales. "La ventaja competitiva no es el reemplazo del personal, sino la velocidad: hacer las actividades más rápido y con mayor calidad para liberar capacidades humanas hacia la autogestión de tareas de mayor valor".

La transición de la IA corporativa en Colombia abandona la fase del "espejismo de modernidad". Para las compañías que busquen sobrevivir a la denominada era de la eficiencia, la consigna es:  antes de adquirir licencias o salir a "comprar clavos y martillos", resulta imperativo auditar la madurez de la infraestructura propia, sanear la calidad de los datos y subordinar la tecnología a los objetivos financieros y operativos del negocio.

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Maria Amparo Gaitán - Ampix

Periodista · Portal ERP Colombia