
Por: Peter Kroll, Country Manager en México de Novacomp. Foto: Linkedin. Portal ERP México.
Si vamos a hablar de datos, tenemos que hacerlo desde un contexto más allá de la inteligencia artificial y esto aplica de manera especial en la industria de viajes y hospitalidad, en la que podemos ubicar a la hotelería, las apps de anfitriones, aerolíneas, restaurantes e incluso los espectáculos y eventos deportivos, así como todos los servicios correlacionados de transporte y logística.
Los viajes, una actividad económica reluciente
En los últimos 50 años, el sector de viajes y hospitalidad ha experimentado una profunda digitalización, al pasar de sistemas analógicos a la integración de internet, reservas en línea, pagos digitales y la incorporación actual de inteligencia artificial, realidad virtual y robótica, lo que ha empoderado al viajero, quien ahora tiene más control sobre sus decisiones.
Las herramientas analíticas y los datos públicos y privados tienen un rol estratégico creciente, lo que respalda un estudio del Banco Mundial al documentar, que las nuevas herramientas de datos están ayudando a mejorar la inversión en turismo y la competitividad del sector.
Aesto se agrega el informe del World Travel & Tourism Council (WTTC), donde se afirma, que el sector se encuentra inmerso en una gran transformación tecnológica, la cual se agrupa en cuatro grandes tendencias: tecnologías digitales y financieras, movilidad e innovación.
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En términos prácticos, en lo que se refiere a la gobernanza, la industria de hospitalidad define conjuntos de datos organizados y administrados como productos. En el caso de las aerolíneas, esto se refiere a todo lo que el cliente compra además del servicio principal, como es la adquisición de un asiento preferente, equipaje documentado, renta de autos, acceso a salas VIP e incluso reservación de habitación de hotel con alimentos.
Muchas empresas de hospitalidad ya adoptan modelos de precios dinámicos, donde las tarifas cambian en tiempo real según la demanda. Si un servicio empieza a llenarse, el precio sube automáticamente; si disminuye la ocupación, se ajusta hacia abajo. Este tipo de capacidad depende enteramente de contar con datos fiables, gobernados y disponibles de inmediato.
De poco sirve recibir un reporte mensual que diga lo que ocurrió el mes pasado; el negocio cambia minuto a minuto. Por ejemplo, si un artista internacional anuncia un concierto en una ciudad, inmediatamente aumenta la demanda de servicios desde otros mercados. Si la empresa reacciona con lentitud perderá la oportunidad.
Gobernanza de datos y analítica: una transformación ineludible
En muchos casos, la gran cantidad de sistemas donde se almacenan los datos necesarios para las operaciones de los participantes en el sector está dispersa. Por ejemplo, el mismo número de clientes puede existir en distintos sistemas, pero con estructuras o significados diferentes.
Según McKinsey, un modelo de gobernanza eficaz incluye un área de gestión, un consejo y liderazgo por dominio de datos. Esto significa que, para dar el paso hacia un modelo sólido de gobernanza de los mismos es necesario asegurarse que estén homologados y de que cada concepto como por ejemplo “cliente”, signifique lo mismo en todos los sistemas.
A esto debemos de sumar que, cualquier cambio en el modelo de datos se debe de propagar de manera correcta y sincronizada. Si modifico un campo existente en varios sistemas es necesario asegurar que se actualice correctamente en todos. Consolidar los datos requiere la integración en un entorno central, como un lago de datos, donde se pueden analizar con herramientas de analítica avanzada accesibles para el usuario.
Actualmente, la industria de la hospitalidad tiene decenas de requerimientos internos, en donde todas las áreas, como son ventas, servicio al cliente, mantenimiento y operaciones necesitan información confiable para tomar decisiones.
No basta con tener herramientas de IA o modelos analíticos sofisticados; el verdadero habilitador es una estructura de gobernanza de datos que asegure el uso en tiempo real.




