Wilson Calderón, Director Técnico Asociado LATAM en ManageEngine. Foto: ManageEngine. Portal ERP LATAM.
A lo largo de esta trayectoria, ha sido testigo de cómo Latinoamérica ha pasado de ser un mercado desierto por los grandes proveedores globales a convertirse en un epicentro de innovación y talento técnico de talla mundial. Este proceso no ha sido solo una cuestión de crecimiento en ventas, sino una evolución en la madurez digital de nuestras organizaciones, que hoy exigen soluciones que realmente se alinean con sus objetivos estratégicos.
El camino ha estado marcado por el reto de transformar la percepción de la tecnología: dejar de verla como una simple herramienta para entenderla como un habilitador de resiliencia. En los inicios de esta travesía, nos enfrentamos a la necesidad de construir confianza en un entorno dinámico, demostrando que nuestra apuesta por la región era a largo plazo. Colombia se convirtió en el corazón de esta operación, apalancándose de un capital humano excepcional y una infraestructura que nos permitió escalar nuestra visión desde Chía hacia todo LATAM, consolidando un equipo que hoy supera los 100 profesionales dedicados a humanizar la gestión de TI.
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Una de las experiencias más enriquecedoras de este viaje ha sido integrar el conocimiento local en la innovación global de la compañía. No solo hemos traído tecnología a la región, sino que hemos exportado talento latinoamericano al mundo. Ver este intercambio de conocimiento ha reforzado mi convicción de que la tecnología más poderosa es aquella que nace del profundo entendimiento de las necesidades de las personas en su propio contexto.
Este crecimiento no habría sido posible sin la creación de una red sólida que trasciende lo comercial, involucrando a socios tecnológicos e instituciones académicas. Participar en la formación de las nuevas generaciones a través de alianzas universitarias ha sido una de las facetas más gratificantes de estos años, permitiéndonos retribuir a las comunidades y asegurar que el talento técnico local siga siendo nuestro mayor diferencial competitivo. Es esta colaboración constante la que ha permitido que Latinoamérica se posicione hoy como uno de los mercados de mayor expansión para la tecnología empresarial a nivel global.
Al mirar hacia adelante, tengo claro que la verdadera transformación no reside en la velocidad con la que adoptamos herramientas, sino en la estrategia con la que las coordinamos para potenciar el talento humano. Nuestro meta para los próximos años es profundizar en esta estructura organizativa, expandiendo nuestro equipo y fortaleciendo las alianzas que nos permiten ser un socio estratégico y no un simple proveedor.
Seguimos recorriendo este camino con la certeza de que el futuro de la TI en Latinoamérica no se trata de acumular software, sino de orquestar un ecosistema digital que impulse el crecimiento, la seguridad y el bienestar de todas nuestras organizaciones.




