En el marco del Día Mundial de la Apreciación de la IA, conmemorada cada 16 de julio, vemos como esta tecnología se ha convertido en un imperativo de competitividad en el sector empresarial colombiano. Sin embargo, el tránsito del entusiasmo inicial a la ejecución práctica plantea desafíos estructurales que van desde la calidad de los datos internos hasta la gobernanza ética de los algoritmos.
Para entender la realidad de esta transición en el país, Catalina Manrique, Country Manager de SAP para Colombia, analiza las barreras de adopción, la importancia de la infraestructura de datos y el futuro de los agentes autónomos en las organizaciones.
Portal ERP Colombia: de acuerdo con los datos recientes del mercado, existe un fuerte entusiasmo por la IA en el país. No obstante, ¿cuál es el principal freno para que las empresas colombianas pasen de la expectativa a la implementación real de esta tecnología?
CM: El entusiasmo por la IA nunca ha sido el problema en Colombia. Según nuestro informe Prioridades Empresariales 2025, elaborado a partir de consultas a 1.200 tomadores de decisión en América Latina, el 69% de las empresas del país ya anticipa un impacto significativo de la IA en su industria, una cifra que se ubica por encima del promedio de la región.
El verdadero obstáculo no radica en el presupuesto ni en la desconfianza hacia la tecnología. La principal barrera es la falta de claridad sobre cómo integrarla en los procesos cotidianos de la operación; así lo manifestó el 33% de las empresas colombianas, un indicador que se eleva al 45% cuando observamos a las organizaciones de mayor tamaño.
A esto se suman retos indispensables como la ciberseguridad y la escasez de talento especializado. El error común es adquirir la herramienta tecnológica antes de definir con precisión el proceso específico en el cual va a operar.
Portal ERP Colombia: frente a este panorama, ¿cómo se convence a un empresario local de que es prioritario ordenar su estructura de información antes de adoptar modelos de IA?
CM: la premisa es sencilla: nadie confiaría en un consejo si supiera que la persona que lo asesora carece de la información completa. Eso es exactamente lo que ocurre cuando conectamos una IA a datos fragmentados, desactualizados o almacenados en sistemas aislados que no interactúan entre sí. La IA no genera decisiones óptimas de la nada; simplemente amplifica la calidad de la información que recibe, con consecuencias tanto positivas como negativas.
Por ello, el propósito de SAP Business Data Cloud no es ser un repositorio más, sino ser una base unificada que conecta datos de SAP y de terceros en un único entorno confiable.
El primer proyecto de transformación de cualquier empresario que dude del número que muestra su sistema hoy debe ser ordenar su información. Puede que no sea el proyecto más vistoso, pero es el cimiento indispensable para que la IA funcione.
Portal ERP Colombia: en el ámbito práctico, casos locales como los de Corona y Colombina se han destacado en la región. ¿Qué lecciones operativas dejan estas experiencias para el resto de las empresas en Colombia?
CM: ambos casos nos enseñan que el punto de partida no debe ser una búsqueda abstracta de tecnología, sino un dolor de negocio sumamente concreto.
Por un lado, Corona se enfocó en facilitar las decisiones de compra de sus clientes mediante recomendaciones personalizadas e información en tiempo real, con el objetivo de elevar sus ventas anuales entre un 2% y un 5%, además de optimizar la logística de sus 31 plantas. Por otro lado, Colombina resolvió un problema operativo recurrente de pérdidas y fallas en su red de congeladores de helados en puntos de venta externos.
Ninguno de los dos necesitó un desarrollo de años; solucionaron problemas específicos y medibles en solo dos días de desarrollo. La lección es clara: no se requiere una reestructuración masiva para empezar; basta con identificar el problema más costoso y recurrente de la operación y dirigir la IA exactamente allí.
Portal ERP Colombia: Actualmente, la escasez de talento es un desafío relevante. Ante este déficit, ¿cómo evalúa el papel de las nuevas generaciones y la necesidad de capacitar a los equipos actuales?
CM: la falta de personal calificado es percibida como una barrera por el 26% de las empresas colombianas. No obstante, la reacción del sector privado ya está en marcha: el 53% de las organizaciones del país está invirtiendo en capacitar a sus equipos en IA, y un porcentaje idéntico (53%) está contratando perfiles con experiencia específica en la materia, una tendencia que llega al 81% en las grandes corporaciones.
En este contexto, las nuevas generaciones no vienen a reemplazar la experiencia acumulada de los perfiles senior, sino a servir de puente entre el conocimiento técnico y el uso fluido de estas herramientas. Al final, la transformación no la lidera quien posee más conocimiento tecnológico aislado, sino quien logra conectar la capacidad técnica con la experiencia profunda del negocio.
Portal ERP Colombia: con la llegada de los agentes autónomos capaces de tomar decisiones de negocio de extremo a extremo, ¿considera que las organizaciones en Colombia están preparadas para esta transición?
CM: Si somos honestos, no del todo, y es una realidad compartida a nivel global. El reporte Stanford AI Index 2026 señala que, aunque la adopción organizacional de la IA alcanza ya el 88%, el despliegue real de agentes autónomos en funciones de negocio sigue estando en cifras de un solo dígito. Además, el 74% de las organizaciones identifica la inexactitud como el riesgo principal de esta tecnología.
Por este motivo, el enfoque de SAP no se centra en sustituir el criterio humano, sino en avanzar hacia un modelo de "Empresa Autónoma" donde los agentes ejecuten procesos de principio a fin bajo una gobernanza rigurosa que garantice la trazabilidad, la supervisión humana y el control de los datos de entrada. Colombia lidera actualmente la inversión en IA dentro de la región, pero la reorganización interna para delimitar qué decisiones delegar y cuáles retener apenas comienza.
El interrogante crítico para el empresariado no es si estamos listos hoy, sino si estamos diseñando marcos de gobernanza a la misma velocidad con la que incorporamos la tecnología.





