Desarrolladas en colaboración con la firma tecnológica Thales, estas tarjetas de nueva generación buscan blindar al país báltico frente al aumento global de los riesgos cibernéticos y adaptar sus servicios públicos a las exigencias del futuro.
El despliegue forma parte de un contrato estratégico de ocho años con Thales, que abarca todo el ciclo de vida de los documentos nacionales (desde la emisión hasta la personalización). El programa no solo beneficia a ciudadanos y residentes, sino también a grupos específicos como diplomáticos y refugiados, abarcando tarjetas de permiso de residencia, identificaciones diplomáticas y certificados de solicitante de protección internacional (AIP).
Innovación contra el fraude y software actualizable de forma remota
El nuevo documento eID destaca por combinar una robusta protección física con seguridad digital avanzada. Fabricada con policarbonato translúcido, bordes transparentes y múltiples características ópticas, la tarjeta es altamente resistente a la falsificación y fácil de verificar visualmente. Esta innovación ya ha sido reconocida internacionalmente al recibir el premio a la "Mejor nueva tarjeta eID nacional" en la conferencia High Security Printing EMEA.
Sin embargo, el factor más disruptivo se encuentra en su capacidad de adaptación. A diferencia de los documentos tradicionales, estas tarjetas cuentan con un software actualizable de forma remota. Ante la aparición de nuevas amenazas cibernéticas, el sistema permite actualizar los dispositivos ya emitidos sin necesidad de sustituir el plástico físico, garantizando la protección continua de las transacciones de los usuarios.
Para los ciudadanos, la experiencia de uso mantiene su simplicidad habitual, sirviendo como la llave de acceso a:
Servicios gubernamentales en línea y firmas digitales.
Operaciones bancarias y acceso al sistema de salud.
Tránsito fluido a través de las puertas electrónicas (e-gates) en las fronteras europeas.
Un marco seguro y en cumplimiento con la normativa de la Unión Europea
Al estar respaldado por Thales, el programa cumple plenamente con el reglamento eIDAS de la Unión Europea, lo que asegura los más altos estándares de interoperabilidad y seguridad para el acceso a servicios digitales transfronterizos en todo el continente.
"El ecosistema digital de Estonia depende de la confianza que los ciudadanos depositan en sus documentos de identidad. Con esta nueva generación de tarjetas eID, estamos reforzando tanto la seguridad física como la digital", señaló Liis Valk, directora de la Oficina de Identidad y Estatus de la Junta de Policía y Guardia Fronteriza de Estonia.
Por su parte, Nathalie Gosset, vicepresidenta de Soluciones de Identidad y Biometría de Thales, destacó el rol pionero del país báltico: "Estonia ha sido durante mucho tiempo pionera en identidad digital. Estas nuevas tarjetas combinan un diseño avanzado con sólidos cimientos de ciberseguridad, lo que garantiza la resiliencia frente a amenazas emergentes".
Con este paso, Estonia reafirma su posición a la vanguardia de la gobernanza digital mundial, blindando la infraestructura de confianza que sostiene a su sociedad hiperconectada.




